
LA HISTORIA
Cada año, más de 3 millones de ghaneses que viven en el extranjero envían a casa más de 3.5 mil millones de dólares, prueba de una conexión inquebrantable con su hogar, familia y patrimonio. Pero detrás de esa cifra asombrosa hay miles de historias desgarradoras.
“Estos no son incidentes aislados. Son un patrón de confianza rota que le ha costado a la diáspora miles de millones y ha robado a Ghana un desarrollo económico transformador.”
Dijimos 'Basta'.

La enfermera en Londres
que envió 80.000 dólares para construir su casa de retiro, solo para regresar y encontrar un terreno vacío y un contratista que desapareció.

El ingeniero en Nueva York
cuyo almacén comercial 'terminado' era solo cuatro paredes sin techo, sus ahorros despilfarrados por un familiar en quien confiaba.

La maestra en Toronto
que pagó la totalidad del restaurante de su madre, solo para descubrir que el equipo nunca se compró y el contrato nunca se firmó.

























